miércoles, 19 de febrero de 2014

Tipos de testamentos

A continuación explicaremos en qué consisten dos tipos de testamento, aunque no son los únicos pero sí los más comunes.

 En primer lugar, nos encontramos con el “testamento ológrafo” que es aquel que realiza el testador por sí solo escribiendo de su puño y letra, indicando año, mes y día en que se hace. Dicho testamento no es muy aconsejable ya que presenta algunos problemas, como es la falta de asesoramiento técnico que hace que frecuentemente se anule, y además suele provocar discusiones sobre la capacidad que el testador tenía al hacerlo. Añadiremos también que cuando el testador fallece, los herederos tienen serios problemas para procesar el testamento.

 Sin embargo, existe otro tipo de testamento que presenta grandes ventaja frente al resto, y recibe el nombre de “testamento abierto notarial”. En él se hace saber la última voluntad del testador en escritura pública ante notario, de manera que éste se puede beneficiar del asesoramiento y consejo del notario, además de tener la seguridad de que las cláusulas del testamento estarán dentro de la legalidad. Por ello, la función del notario es informar y asesorar al testador de cuáles son las diferentes formas en las que puede disponer de sus bienes y cómo conseguir lo que quiere.