miércoles, 19 de febrero de 2014

Tipos de testamentos

A continuación explicaremos en qué consisten dos tipos de testamento, aunque no son los únicos pero sí los más comunes.

 En primer lugar, nos encontramos con el “testamento ológrafo” que es aquel que realiza el testador por sí solo escribiendo de su puño y letra, indicando año, mes y día en que se hace. Dicho testamento no es muy aconsejable ya que presenta algunos problemas, como es la falta de asesoramiento técnico que hace que frecuentemente se anule, y además suele provocar discusiones sobre la capacidad que el testador tenía al hacerlo. Añadiremos también que cuando el testador fallece, los herederos tienen serios problemas para procesar el testamento.

 Sin embargo, existe otro tipo de testamento que presenta grandes ventaja frente al resto, y recibe el nombre de “testamento abierto notarial”. En él se hace saber la última voluntad del testador en escritura pública ante notario, de manera que éste se puede beneficiar del asesoramiento y consejo del notario, además de tener la seguridad de que las cláusulas del testamento estarán dentro de la legalidad. Por ello, la función del notario es informar y asesorar al testador de cuáles son las diferentes formas en las que puede disponer de sus bienes y cómo conseguir lo que quiere.

domingo, 27 de octubre de 2013

LA SUCESIÓN POR CAUSA DE MUERTE



Tal y como establecía la ya derogada Ley aragonesa  1/1999, de 24 de febrero, de Sucesiones por causa de muerte,  esta sucesión consiste en  la ordenación del destino de las relaciones jurídicas de una persona fallecida que no se extingan por su muerte y no estén sujetas a reglas distintas. En los pactos sucesorios algunos efectos de la sucesión mortis causa se anticipan a la muerte del instituyente.

La regulación de la sucesión por causa de muerte en Aragón está ahora regulada por el Código de derecho foral aragonés, en el que se establecen las distintas formas de delación: por pacto, por testamento o por disposición de la ley. No obstante, se establece que todas estas formas son compatibles entre sí. 

De la misma forma, este texto establece que el causante goza de la más amplia libertad para ordenar su sucesión por pacto, por testamento individual o mancomunado, o por medio de uno o más fiduciarios, sin más límites que el respeto a la legítima y los generales del principio standum est chartae.

Además, de la misma forma que en el Código Civil, los llamamientos sucesorios pueden realizarse a título universal o particular; en los primeros se sucede en la totalidad o en una parte alícuota del patrimonio del fallecido, mientras que en los segundos se sucede en bienes o derechos determinados.

LA HERENCIA



El derecho de sucesiones gira en torno al concepto de herencia, que aparece bien definido en nuestro Código Civil como el conjunto de todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona, que no se extingan por su muerte. 


 Una vez que se produce la muerte de la persona, todo este conjunto de derechos pasará a distribuirse entre sus herederos y legatarios, bien de la forma que el causante lo ha dejado estipulado en el testamento o bien según la distribucón que la ley regula en defecto de este (sucesión ab intestato). Así, el Código manifiesta en su artículo 658 quel a sucesión se defiere por la voluntad del hombre manifestada en testamento, y, a falta de éste, por disposición de la ley. La primera se llama testamentaria, y la segunda legítima. No obstante, podrá también deferirse en una parte por voluntad del hombre, y en otra por disposición de la ley

En cuanto a los beneficiarios de la herencia, el Código Civil distingue entre herederos y legatarios, siendo los primeros los que le suceden a título general  en todos sus derechos y obligaciones por el mero hecho de su muerte.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

CLASES DE LEGADOS



Nuestro Código Civil, en su artículo 160, establece que es heredero el que sucede a título universal, y legatario al que sucede a título particular. En este sentido, Osorio Morales estableció que debe considerarse como legado a  “la atribución patrimonial mortis causa a titulo singular y ordenada en testamento, pero teniendo en cuenta que no siempre implica sucesión, ni disposición de bienes propios, ni liberalidad efectiva”.

En cuanto a las cosas que pueden ser objeto de legado, el artículo 865 de nuestro Código Civil establece que es nulo el legado de cosas que están fuera del comercio. Por tanto, los legados deberán ser cosas presentes o futuras, propias del testador o ajenas, siempre  que sean posibles, estén determinadas y sean susceptibles de disposición.

Existen distintos tipos de legados. En primer lugar, puede distinguirse entre legados reales y legados obligacionales. Los primeros otorgan al legatario la cosa, teniendo este derecho a reclamarla a quien la tenga. Por su parte, los obligacionales son aquellos que atribuyen al legatario un derecho de crédito que podrá hacer exigible frente al gravado.

En segundo lugar, los legados pueden ser puros, condicionales (aparecen sometidos al cumplimiento de una condición), a plazo, modales y causales.

Según la forma en la que el fallecido haya manifestado su voluntad, podremos distinguir entre legados expresos (cuando el testador los haya establecido de manera inequívoca) o tácitos. 

Por último, según aparezcan regulados o no en el Código Civil, los legados podrán ser típicos o atípicos. En este sentido, el texto legal se refiere explícitamente a los legados de cosa específica, de género, de cantidad, de parte alícuota, el legado alternativo (cuando puede optarse entre dos cosas distintas), el de crédito, de deuda, de alimentos, educación y pensión, etc.

domingo, 22 de septiembre de 2013

LAS LEGÍTIMAS EN EL DERECHO HEREDITARIO ESPAÑOL



El derecho hereditario es aquel que se encarga de regular qué ocurre con los bienes de una persona cuando esta fallece. Además de la legislación estatal, existen numerosas normas aplicables a las comunidades autónomas, por lo que su regulación es compleja. 

Tal y como establece el Código Civil, en su artículo 659, la herencia comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona que no se extingan por su muerte. Dentro de todos estos bienes se encuentran las legítimas, que son aquellas partes de su patrimonio de las que no puede disponer libremente porque la ley establece que deben pasar a determinadas personas, que son llamadas herederos forzosos

Estos herederos forzosos los designa el Código Civil, estableciendo que son los siguientes: en primer lugar, los hijos y descendientes respecto de sus padres y ascendientes. En caso de que estos no existieran, los padres y ascendientes respecto de sus hijos y descendientes. Por último, también es heredero forzoso el viudo o la viuda del difunto. 

A los hijos y descendientes les corresponden las dos terceras partes del total del haber hereditario de los padres. De estos dos tercios, uno se repartirá equitativamente entre todos ellos, pero el otro (llamado “de mejora”) no tiene por qué repartirse a partes iguales entre todos los herederos forzosos, sino que podrá beneficiar a uno por encima de los otros, si así lo desea el causante. Evidentemente, el último tercio de la herencia sería de libre disposición.

En defecto de descendientes, los padres y demás ascendientes tienen derecho a un tercio del total del montante de la herencia, si existe un cónyuge superviviente. En caso contrario, tendrán derecho a la mitad de la herencia

Para el cónyuge viudo la legítima consiste en el usufructo de parte de la herencia del causante. Esta parte será mayor o menor dependiendo de las personas con las que concurra a la sucesión. En caso de haber descendientes le corresponderá el tercio de mejora, pero si sólo hubiera ascendientes le correspondería la mitad del total.

lunes, 16 de septiembre de 2013

La renuncia a herencias se multiplican en España

Las renuncias a herencias en España son cada vez más frecuentes en España, pues, desde el año 2007, estas se han multiplicado en un 110%. No obstante, la disminución más profunda se ha producido este último año, con una reducción del 23% de las aceptaciones de herencias.

Pero ¿A qué se deben todas estas renuncias? La causa es la crisis económica, que hace que los herederos se vean obligados a rechazar la herencias por miedo a no poder hacer frente a las deudas. No obstante, también existen otras causas. Por ejemplo, el caso de los padres que deciden renunciar a una herencia para que puedan aceptarla los hijos.

¿Qué ocurre con los bienes cuando se produce la renuncia? Si todos los herederos renuncian los bienes pasarán al Estado, que también podrá renunciar. Si esto sucediera, los bienes se destinarán a los acreedores, hasta cubrir sus deudas.


lunes, 2 de septiembre de 2013

Certificado de últimas voluntades

El certificado de últimas voluntades es un documento que emite el Registro de Últimas Voluntades que establece si la persona fallecida ha realizado testamento y, en su caso,  en qué notaría se realizó.

En caso de que el difunto hubiera realizado más de un testamento a lo largo del tiempo, en el certificado se establece también cuál ha sido el último realizado, porque este será el único válido.

Por su parte, si el fallecido no otorgó testamento ante notario el certificado también lo establece. El certificado de últimas voluntades tiene carácter obligatorio si se quiere tramitar una herencia, independiente de si se hace en escritura pública y documento privado. Este certificado debe solicitarse en las Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia